martes, 15 de noviembre de 2011

Patria al hombro


Messi rescató a la Selección con un gol y una jugada bárbara en el tanto del triunfo, convertido por Agüero. El 2 a 1 sobre Colombia muestra las dos caras de un equipo, que puede crecer, pero que también puede perder con cualquiera.

Fue en el 97 cuando el equipo de Daniel Passarella, en camino a Francia ´98, resurgía de sus propias cenizas y le ganaba con angustia a Colombia en el infierno de Barranquilla. Partido que marcaba una bisagra en aquel ciclo que tampoco había arrancado bien, y lograba su primer triunfo resonante como visitante. En la tarde de hoy, Argentina logró un triunfo que por momentos fue inesperado, sobretodo después del torpe gol en contra de Mascherano. Pero finalmente, Messi puso a la Patria al hombro, y dio vuelta el partido.
A último momento, Alejandro Sabella decidió sacar a uno de sus jugadores mas regulares del último juego ante Bolivia, Fernando Gago, para mantener a Mascherano en el mediocampo, y puso a sus jugadores de su palo como Fede Fernandez, Sosa y Braña. Los jugadores del riñón de Estudiantes terminaron respondiéndole a Pachorra, en línea generales, lo mismo que el Chavo Desabato.
Colombia nunca tomo la iniciativa. Dejo venir a la Argentina, a una trampa, para aprovechar la velocidad de sus laterales, y de jugadores como Ramos. Pero este equipo poco tiene que ver con aquel que desparramaba futbol a comienzos de los 90 donde justamente jugaba el actual DT Leonel Álvarez. Amarrete y mezquino, aposto al error argentino, y casi le sale bien.
Messi se mostró libre varias veces pero en el primer tiempo no tuvo socios. El Pipa estaba lejos, Sosa no pegaba una, Zabaleta y Clemente pasaban poco y nada al ataque, y el trió combativo del medio poco podía aportar en el rubro ofensivo. De contra, los locales tuvieron dos chances netas. La primera, Ramos armó una buena jugada individual, eliminó a Fernández y a Mascherano, y afortunadamente su remate, encontró el cruce de Burdisso. En la jugada siguiente, lo tuvo mas cerca. Ya sin Burdisso, lesionado, Mascherano fue a la cueva y le erro al cabezazo y Jackson Martínez remató horrible de cabeza.
Un foul tonto en el vértice del área termino de la peor forma. Un remate a rastrón de Pabon, encontró el pie de Mascherano, y descolocó a Romero. Gol. Argentina quedaba abajo del marcador, se hundía en la tabla, y con los últimos antecedentes, daba la sensación de que iba a ser un mazazo difícil de digerir en un equipo que hace rato se muestra sin reservas anímicas.
El ingreso del Kun Agüero le dio compañía a Messi, y otra disposición táctica al equipo. Creció Sosa tirado a la izquierda, y también levantaron el tándem del mediocampo Braña-Mascherano. Lio empezaba a dar señales de vida, y a ponerse el equipo al hombro. Si Argentina le había regalado el gol a los colombianos, fueron los anfitriones los que devolvieron gentilezas. Messi abrió para Sosa, centro y Yepes se anticipó a su propio arquero, la dejo corta y Lio, con el arco vacio, equilibró el marcador.
A partir del empate, el Seleccionado Nacional terminó de crecer. Los laterales, Zabaleta y Clemente, impusieron su oficio para la marca. Desabato entendió que jugaba otra batalla copera, como en las mejores noches con el Pincha, y respondió con creces Fernández. El cansancio empezó a dejar huella, y el local con el ingreso del movedizo Quintero insinuaba peligro.
Afortunadamente, en la única clara que tuvo Colombia para volver a desnivelar, Romero mostró chapa de arquero de equipo grande, al contener un remate de Zúñiga. Y el cuadro albiceleste pudo responder en la red, Clemente se anticipo a un colombiano, Agüero asistió a Messi, quien desparramo rivales, para darle la pelota justa a Higuain, que remató, Ospina dio rebote, y lo capturo el mismo Kun para poner el 2 a 1.
No quedaba tiempo para más. Se festejo como si fuera una final. Bienvenido que hayan entendido los jugadores este mensaje. Cuando Lio esta bien, y encuentra ayuda en los compañeros, pueden pasar cosas como las del segundo tiempo. Si el astro del Barcelona no influye, Argentina pena.
Que el árbol no tape el bosque. Argentina tiene como mandato histórico jugar como en el complemento. Con esa actitud. Repetir errores como con Bolivia o en este primer periodo en Barranquilla, traerá malos resultados. Esta serie demuestra que aprobaron Fede Fernández y Clemente, que se agregan al trío de arriba; Messi, Agüero e Higuain, mas el arquero. Los demás deben seguir cumpliendo.
SINTESIS
ARGENTINA: Romero 7; Zabaleta 6, F. Fernández 7, Burdisso 6 (Desabato 6), Clemente Rodriguez 6; José Sosa 6, Mascherano 4, Braña 5, Guiñazu 5 (Agüero 7); Messi 8, Higuain 5 (Gago)

lunes, 14 de noviembre de 2011

Es hora de levantarse querido


Argentina visita a Colombia este martes con la necesidad de sumar y no empezar a hacer cuesta arriba la situación. Desde las 18, en un horno como va a ser Barranquilla, el equipo de Sabella buscara su primer triunfo como visitante.


No es el año que viene. No será en dos. Tampoco en 2014. La Selección necesita despertarse y hacerlo cuanto antes. Este martes, en el infierno de Barranquilla, por cuestiones climatológicas y porque enfrente tendrá a un pueblo bien futbolero, el conjunto dirigido por Alejandro Sabella deberá sacar un resultado positivo si o si.
Además, de lo que marque el tanteador, el combinado albiceleste no puede volver a ofrecer una imagen tan vacía tanto actitud como en juego. Si no que es hora, de que se manchen la ropa, o que se pongan el overol, todos desde el primer minuto hasta el último pitazo del referí.
Ante un rival durísimo como Colombia, que ya supero al equipo argentino en la Copa América en el desarrollo –aquel duelo fue uno de los cotejos más flojos del propio Messi con la camiseta nacional-. Un cotejo en el que el entonces elenco del Checho Batista ofreció las mismas grietas en defensa, y la poca presencia en la mitad de la cancha. Lo que demuestra que los males nacionales no tienen un nombre propio, que no es un DT, o un jugador determinado.
Finalmente, el ex capitán Javier Mascherano jugara como primer marcador central en el mismo puesto que lo hace en Barcelona. Habrá que ver como responde, en dicha posición, en un equipo que no tiene rodaje, y ante rivales que lo ataquen verdaderamente como lo hará Colombia. El otrora futbolista Millonario reemplazara en esa función a Demichelis, quien pagara caro su horror defensivo contra los bolivianos.
El que no fue un desastre pero perdería su puesto también es Pablo Zabaleta. Lejos parece quedar el verso de que jueguen laterales propiamente dichos, ya que en una formación en la que se buscara solo el resultado y no funcionamiento, el jugador que cubra ese sector será un zaguero, Federico Fernández, quien debutara en un partido por los porotos. El resto de la defensa será completada por Nicolás Burdisso, quien se mantiene por ahora como titular, y Clemente Rodríguez, el hombre más aplaudido en el Monumental en el duelo ante los del Altiplano.
El mediocampo estaría compuesto por otra línea de cuatro: José Sosa ingresara al equipo y será uno de los volantes por los costados. El doble cinco estará compuesto por Fernando Gago y Rodrigo Braña. El último lugar vacante será para el Cholo Guiñazu, quien cubrirá la franja izquierda de la mitad de la cancha, una función que hace rato no desempeña.
En el ataque, obviamente no habrá variantes de entrada. Messi-Higuain, los únicos dos jugadores inamovibles, o al menos, así debería ser, mantendrán sus puestos. El Kun Agüero ya repuesto de su dolencia será suplente, y una opción de recambio de lujo, por si el partido así lo requiere.
Argentina debe levantarse. Aun empatando, podría quedar cuarto o hasta quinta en la tabla de posiciones, si se dan una serie de resultados lógicos. Y eso que no quedo libre todavía. ¿Con una derrota? Mejor ni pensarlo. Si bien falta mucho, un mal resultado traería un clima espeso, y encima recién en junio habrá revancha, porque habrá receso de Eliminatorias por casi medio año. Tiempo suficiente para trabajar, pero también mucho para recuperar la tranquilidad a través de los resultados.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Un fiasco mas y van…


El Seleccionado volvió a decepcionar. Como en la Copa América, empató de local con la débil Bolivia 1 a 1 y reiteró su imagen pálida y deslucida de los últimos años.


A esta altura ya nada sorprende. Argentina es uno más en Sudamérica y pena con rivales, a los que en otro momento, los hubiese goleado con el freno de mano puesto. Como sucedió la fecha pasada con Venezuela, esta vez el conjunto de Alejandro Sabella no salió de un rendimiento opaco y apenas igualó con la Selección más débil del continente, Bolivia.
Era la gran chance de Messi para demostrar que puede brillar con la camiseta nacional. Una linda prueba para ver si podía armar una sociedad con Pastore, quien por fin era titular debido a la lesión de Agüero. Pero Lio decepcionó. Y por mas, que no tenga toda la culpa, porque no es responsable de los compañeros que le tocó en desgracia ya hay situaciones indefendibles, como las de abusar de la jugada individual, y querer pasar por donde esta lleno de defensores como si fuera la Peatonal Florida. O su falta de rebeldía ante la adversidad.
Tal vez ya este cansado de jugar para el equipo, y nadie lo acompaña. Entonces se ve obligado a hacer todo él, pero cuando abusa del juego individual, falla. En Barcelona brilla porque hay un equipo que lo respalda, y un funcionamiento perfecto. Y el es solo, un eslabón mas en una cadena perfecta. Aquí el Diez juega solo. Los demás entienden otro idioma, del que comulgan Xavi, Iniesta, Fabregas. Necesita de intérpretes. Función que pueden cumplir el propio Pastore, con quien se juntó en el mejor momento del equipo sobre el final del primer tiempo. O con Gago, quien empieza a ganarse la titularidad haciendo poco, pero con eso le alcanza para hacer más que el resto.
En esa primera etapa, cada arranque de Lio prometía tener destino de red. Pero a la Selección le faltó el último pase, careció de profundidad. Pastore estuvo mal ubicado como extremo izquierdo, y solo incidió cuando se animo a dejar la franja, como en la jugada que estrello el tiro en el palo. Cuando Messi se juntaba con el cordobés, y también con Gago, Argentina crecía pero inquieto poco al arquero boliviano.
Ricky Álvarez otro que debutaba desde el inicio en un duelo por los porotos, no entendió el juego. Cuando la jugaba pedía desborde, enganchaba para adentro. Y así siempre. Y termino desperdiciando a uno de los jugadores mas enchufados durante los noventa minutos como fue Clemente Rodríguez, quien subió mucho en el primer tiempo, pero pocas veces fue utilizado por sus compañeros.
El partido en gran parte fue un calco del duelo de la Copa América, ocurrido meses atrás. Argentina tenía la pelota, tenía las pocas situaciones que había. Y la visita solo se defendía, agrupando gente atrás, y apostando al error rival, y a la inteligencia y picardía de Marcelo Martins, quien se movió como pez en el agua, ante las dudas de la defensa argentina.
La única diferencia con aquella fría noche de La Plata, fue el calor. Porque Argentina es tan poca inteligente, que se tropieza dos veces con la misma piedra, y de la misma forma. Otro regalo defensivo. Esta vez fue Demichelis, quien se durmió ante la presencia de Martins, quiso salir jugando y ni siquiera fue capaz de hacerle sombra al delantero para que definiera.
Después de ese cachetazo, reacciono Sabella. Sacó a Álvarez, y puso a Lavezzi. Nadie podía imaginarse que el Pocho iba a sacar las papas del fuego y ser el delantero más preocupante de la segunda parte. Es que el delantero del Napoli nunca rindió en la Selección como lo hace en el club del Sur de Italia, pero esta vez tuvo su redención. Tras un pase vertical de Gago, el atacante definió rápido sin atolondrarse y de zurda empardo la situación.
Quedaba media hora. Había tiempo para ganarlo. Pero este equipo no tiene espíritu para levantar esta clase de partido. Los bolivianos siguieron defendiendo, sin regalar nada. El conjunto de Sabella siguió yendo pero solo por inercia. No paso más apremios atrás, sencillamente porque el rival no quiso inquietar.
Gago fue el más parejo del medio hacia adelante, Clemente puso la fibra que no se consigue en Europa. Otra hubiese sido la historia si hubiese habido un arbitro a la altura de las circunstancias, y no hubiese anulado el gol anulado a Higuain. Pero eso ya no es excusa. Y lo que mas asusta es usar esa coyuntura del referí como pretexto o decir que jugó mejor que el rival. Lindo seria que Bolivia genere más situaciones de riesgo que Argentina en el llano de Buenos Aires. Eso seria lo único que falta. La falta de autocritica de toda esta generación de jugadores que se comieron a Basile, Maradona y Batista, es lo mas preocupante. La Selección volvió a defraudar y ya no es noticia. Una vez mas y van…
ARGENTINA: Romero 6; Zabaleta 5, Burdisso 5, Demichelis 3, Clemente Rodríguez 6; Gago 6, Mascherano 5 (Sosa), Alvarez 4 (Lavezzi 6); Messi 5, Higuain 5, Pastore 5

miércoles, 12 de octubre de 2011

Nunca es triste la realidad, lo que no tiene es remedio

Argentina ya es sinónimo de derrotas increíbles. Ahora perdió contra el único equipo sudamericano, con el que nunca había perdido, Venezuela. Lo que demuestra que la clasificación no va a ser fácil.


Si alguien creía que las Eliminatorias iban a ser más fáciles porque no esta Brasil, la erró bastante. El equipo argentino ya no es lo que era, y los otros ocho rivales tampoco lo son. Todo se ha emparejado y ni el hecho de contar con el mejor jugador del Mundo, Lionel Messi, va a liberar a la Selección de sortear el tortuoso camino hacia Brasil 2014.
Argentina ya no es garantía de nada. Ni Messi puede solo ganar el partido. Tampoco lo puede hacer ni Higuain ni Di María. Los únicos dos, aparte de Lio claro, que son titulares en equipos de real importancia en Europa, y que merecen y deben ser otra vez convocados. Los demás. Ninguno puede pedir explicaciones, si le toca salir, o si ni siquiera son llamados por el DT.
El hecho de que Andújar haya sido la figura del equipo pone en manifiesto la patética y errática performance del equipo. El resto fue paupérrimo. Tanto la actuación individual de cada uno, como la amarrete estrategia del DT Sabella dejan puntos preocupantes para analizar. ¿Por qué jugar con cinco defensores? ¿Para que poner a Di María de volante central? ¿Qué merito hizo José Sosa para ser titular en la Selección? ¿O Demichelis para volver?
Burdisso no hizo un gran partido pero fue el menos malo de la defensa, con cruces salvadores y la cuota de temperamento, que justamente no es lo que sobra a este equipo. Demichelis volvió a jugar en un nivel pobrísimo. Lo mismo que Otamendi. Rojo volvió a demostrar que esta verde para la Selección. Zabaleta no brilla, pero pasa desapercibido, eso en una defensa con tantas grietas no es poca cosa ya que sus errores ni se notan, comparados con su compañero.
Es inaudito que con cinco defensores, la Selección haya sufrido en el fondo como sufrió. Di María estuvo mas contenido que otras veces y se lo desaprovecho. Sosa no incidió. Messi fue bien controlado e Higuain quedo lejos de sus compañeros. El ex capitán Mascherano volvió a jugar tan mal como en la Copa América. Le dicen Jefecito, es hora que se transforma en Jefe. O perecer en el intento. Porque ese es el gran déficit de esta camada no tiene líderes. Messi hace lo que puede, podrá ponerse el equipo al horno, pero no tiene caudillos que lo defiendan. Maradona tenía a Ruggeri, Brown, Giusti. Kempes a Passarella, gallego, etc.
Esa característica podía disimular la ausencia de centrales confiables, laterales que defiendan y ataquen, volantes mixtos. Argentina tiene al mejor del mundo, grandes jugadores que lo pueden rodear como Di María, Higuain, Agüero, o Pastore. Pero no tiene una base que lo sostenga. Y todo se derrumba como castillo de naipes ante la primera brisa.

VS CHILE: Andújar 4; Zabaleta 5, Burdisso 6, Otamendi 6, Rojo 5; José Sosa 4, Braña 6, Banega 6, Di María 8; Messi 8, Higuain 10
Vs VENEZUELA: Andujar 8; Zabaleta 5, Burdisso 5, Demichelis 3, Otamendi 4, Rojo 3; Sosa 4, Mascherano 4, Di María 5; Messi 5, Higuain 5

lunes, 25 de julio de 2011

El último mamarracho de Grondona


La reestructuración de la Primera División provocará alivios en varios clubes pero provocará el bajo nivel del fútbol argentino.

Quizás por primera vez, Julio Humberto Grondona teme perder el apoyo de los dirigentes. Por eso, acompaña ideas surrealistas como la de aumentar el cupo de Primera de 20 a 40 equipos. En un verdadero mamarracho, el Jefe decidió tratar este lunes, la idea de modificar el formato de todo el fútbol argentino.
El Consejo Federal hace rato pedía más peso en la AFA debido a las buenas perfomances de dichas instituciones en los torneos principales. Una muestra clara es el ascenso de cuatro equipos del Interior a Primera en el último certamen. Los clubes chicos del ascenso también querían una modificación hace años. Pero tenía que pasar algo. Algo que sacuda al fútbol argentino de su propias entrañas. Y eso fue el descenso de River.
Hace rato se intentaba modificar el fútbol de ascenso para ahorrar gastos. Pero no había quórum. Hubo un antecedente en 1996. Ese año había descendido Arsenal de la B Nacional a la B Metro, pero don Julio ni lerdo ni perezoso modificó la estructura de la división. De 22 conjuntos todo pasó a 32, divididos en dos zonas de 16. De un lado, los directamente afiliados. Del otro, los del Interior. La idea duró realmente poco. Con descensos paulatinos, la categoría más grande del ascenso alcanzó la misma cantidad de elencos que la Primera división.
En los últimos años se hablaba otra vez de volver a modificar la PBN, nada se hablaba de la Primera División. Pero el descenso de River, sobretodo, y de otras instituciones como Rosario Central, que no pudo ascender en su primer año luego del descenso; Quilmes, Huracán y Gimnasia, hizo que se quemarán los papeles.
¿Cómo se le ocurrió a don Julio esta nueva norma? No se le ocurrió. Robó la idea que era ni más ni menos que de su principal contrincante en la lucha por el sillón de la calle Viamonte. Este adversario es Daniel Vila, dueño del canal América y presidente de Independiente Rivadavia, quien le presentó el bosquejo a gente vinculada con River, quienes luego agarraron a Don Julio en la presentación de la Copa América. Y a Grondona le gustó pero no porque le interese salvar a los equipos, sino que le interesa que el propio Vila no gane adeptos, que luego le compliquen su idea de perpetuarse en el poder.
Este nuevo formato también provocará la desaparición de los promedios para esta temporada en Primera. Los ascendidos y los equipos chicos estarán felices y aliviados ya que podrán hacer pata ancha en la categoría superior. Pero sobretodo, el resto de los grandes que sobreviven en Primera, como Racing, San Lorenzo, Boca y, en menor medida, Independiente no deberán ojear sus flacos índices por la permanencia.
Los clubes del fútbol argentinos quedarán todos beneficiados. Los grandes, los chicos, los ascendidos, los recién descendidos, los del Interior. Pero el principal perjudicado será el fútbol argentino. En un verdadero despropósito provocará el bajo nivel de los partidos, porque al no sentir el filo de la guillotina, habrá conformismo y dejadez. Además, el torneo más parejo y mejor organizado como lo es el Nacional B dejará de existir. Una locura. O un mamarracho. Uno más de la gestión Grondona. Y van…

viernes, 22 de julio de 2011

¿Alguien quiere seguir con esto?

Batista está al borde del despido luego del rotundo fracaso en la Copa América. La reunión del Comité Ejecutivo de la AFA de la semana que viene será clave para definir el futuro del Seleccionador. Mientras tanto, Grondona sigue atrincherado y su autocrítica es nula.







A casi una semana de la eliminación de la Selección argentina de la Copa América, todavía el futuro es incierto. El Comité Ejecutivo de la AFA llamó a una reunión de último momento para tratar la dimisión o confirmación del Checho Batista como entrenador.
El ciclo del ex volante de Argentinos Juniors y River había empezado de buena forma, con motivos para ilusionarse, como la goleada ante España, el triunfo resonante en Brasil y aquel primer tiempo ante Estados Unidos, partido que si bien había finalizado en empate, el conjunto albiceleste había demostrado que su idea del toque vistoso podía plasmarse en la cancha.
Pero luego llegaron los cimbronazos como el affaire Tevez y el cruce de declaraciones de Batista y Grondona, antes, durante y después de la gira del equipo C por Nigeria y Polonia. Con el episodio con Carlitos, el DT dejó en evidencia un manual de contradicciones que si bien podía demostrar que no era capricho, a la postre terminó siendo un arma de doble filo.
En los primeros dos partidos, ante Bolivia y Colombia, la producción fue alarmante. Apenas arañó un empate ante el peor combinado del continente y, luego, los cafeteros lo superaron en todo momento. A 45´minutos de quedarse afuera en primera ronda, estuvo la Selección. Ese tiempo le costó quebrar el cerrojo defensivo del aficionado equipo de Costa Rica. Más allá de que tuvo situaciones de gol, en esa parte inicial, la sensación seguía siendo preocupante.
La falta de carácter se acentúo ante Uruguay. Los charrúas jugaron con un jugador menos durante más de un tiempo. Sin embargo, llevaron el duelo como quisieron. A la Selección le faltó personalidad y liderazgo, tanto adentro como afuera de la cancha. Salvo Messi, los demás no tienen derecho al pataleo. Todos, en mayor o menor medida, salvo algunas contadas excepciones, hicieron méritos como para ser borrados en la siguiente convocatoria.
¿Quién hará la citación para el siguiente compromiso? ¿Batista? Al Checho, un técnico que nunca tuvo pergaminos para dirigir al Seleccionado, le faltó muñeca para evitar el choque contra el iceberg. Nadie sabe como cayó y se puso el buzo de DT. El Titanic ya se hundió, lo que está seguro es que el verdadero culpable de todas estas decepciones, el verdadero capitán, el señor Julio Humberto Grondona, ya está en un bote para salir ileso de otra debacle del fútbol argentino.

lunes, 18 de julio de 2011

Separando la cizaña del trigo


Solo se salvan Messi, Gago, Romero y, en menor medida, Agüero e Higuain. Los demás pasaron de partidos buenos a muy malos como Burdisso o Di María. Además el pobre aporte de los símbolos como Tevez, Masche y el Pupi, y las pésimas actuaciones de Milito y Lavezzi.


Tras la eliminación de la Selección llega el momento del análisis de los jugadores. Los mismos que obligaron la renuncia del Coco Basile, o que dieron pena en las Eliminatorias con Maradona y en el mismo choque decisivo que nos hizo volver ante Alemania. Pocas veces, Argentina jugó tan mal, y por largo tiempo, como viene sucediendo hace mucho tiempo. Y si bien el problema es de raíz, leáse Grondona. Los futbolistas son en gran parte, responsables. Es verdad faltan elementos en algunos puestos claves y eso ya no pasa por la culpa del entrenador o de los players, sino de la escasez de jugadores, un déficit que hay que empezar a trabajar en inferiores.
Pero es otro tema, ahora hay que tomar decisiones, y separar la cizaña del trigo. Y saber que jugadores merecen otra oportunidad y quienes no. En el uno por uno de los jugadores, porque la verdad se ve en el verde césped, y allí solo se ve un equipo en el que las individualidades no rinden, como en sus clubes, pero que tampoco tiene carácter y la técnica que muchos creen que el futbolista argentino tiene en sus genes.
LOS APROBADOS
Lionel Messi, promedio de Siamo Fuori de 7 Es el mejor del mundo pero en la Selección lo demuestra con cuentagotas. No está bien acompañado, de eso no hay dudas. A veces parece que el habla español y los demás hablan en maya. Está más solo que Pinochet, el día del amigo. Sin dudas, que siente la camiseta como pocos. Tal vez, en demasía. Incluso tal vez por eso, haya algun atisbo psicológico que no le permite definir las jugadas que el mismo genera para sí mismo. Pero cuantos goles generó el para los demás, los últimos tres fueron casi más merito suyo que de los compañeros que definieron las jugadas.
Fernando Gago (6,50): Entró casi por la ventana debido a su nula participación en el Real Madrid. Ingresó contra Colombia, y no incidió pero contra Costa Rica fue el principal socio de Messi, y también repitió esa perfomance durante algunos pasajes contra Uruguay. Se ganó el respeto de muchos que desconfiaban y fue uno de los sobrevivientes de este naufragio.
Sergio Romero, (6,25), Flojo debut, pero evitó la derrota con Colombia. A veces le falta seguridad a la hora de retener la pelota. Pero da la sensación de que es uno de los pocos que se pudo salvar del incendio, y encima lo hizo en un puesto muy complicado.
Sergio Agüero (6): Goleador del equipo y, al menos, hasta las semifinales de la Copa. Aportó tres tantos y una esperanzadora sociedad, aunque de a ratos, con Messi. Aunque ante Uruguay pasó desapercibido completamente.
Gonzalo Higuaín (5,5): Convirtió ante Uruguay. Remató mal el penal pero igualmente entró. Desperdició muchas situaciones, aunque mostró una cierta dosis de movimientos interesantes.
APROBADOS CON RESERVAS
Pablo Zabaleta (5,33): No sobresalió nunca pero cumplió en un puesto en el que, sin Zanetti ya, no debería tener competencia. Merece la confianza para que abandone la timidez y se transforme en un lateral decidido en ataque, algo que solo hizo con cuentagotas.
Nicolás Burdissos (5, 25): Abusó de los foules, innecesarios y peligrosos cerca del área, algo que se convirtió en la principal vía de Uruguay para atacar. Sin mucho trabajo ante Bolivia y Costa Rica, había cumplido en esos cotejos y ante Colombia fue el menos malo. Tuvo carácter para patear el penal y convertirlo, algo que no es poca cosa. Tiene liderazgo. Debería tranquilizarse y no abusar de los foules innecesario. Pero mantiene el crédito.
Javier Pastore (5): Apenas jugó minutos importantes contra Uruguay, ya que en el rato ante los tecos no puede ser evaluado. Ante la Celeste mostró pincelazos pero se esperaba más de él. Tal vez llegue el momento de dar la confianza que necesita.
Angel Di María (5): Un gol ante Costa Rica, aunque sea el tercero de un 3-0, maquilla una pálida imagen en lo global. Por momentos anduvo bien, en otros tomó decisiones equivocadas. Mantiene su lugar porque es joven y juega en un equipo importante como el Real. Pero su actuación en la Copa América está en deuda.
Lucas Biglia (5): Solo jugó el suplementario ante Uruguay. Lo suyo no fue ni bueno ni malo. Anteriormente había jugado un rato en el duelo final de la primera ronda. Jugador del técnico, su destino en la Selección, parece ir ligado a lo que suceda con Batista.
Aplazos:
Javier Mascherano (4, 75): El capitán falló en los momentos claves. Una tonta expulsión fue el broche a una pálida imagen que contó solo con un partido contra Costa Rica aceptable. Después no cortó tantas pelotas –su ubicación en el Barcelona, como central, lo habrá dejado falto de ritmo para estar en el medio campo-. Lo cierto es que tuvo una pobre actuación, a tal punto que para algunos, ya dejó de ser intocable.
Javier Zanetti (4,5): Ya no es el de antes. Su revancha personal y merecida no pudo ser. Por edad, en agosto cumple 38 años, su ciclo en la Selección está cumplido.
Carlos Tevez (4,33): Lo que más aportó fue confusión. Incluso afuera con declaraciones inoportunass como la de “que no quería que lo evalúen ya que no juega en su puesto”. Nunca engranó con Messi, y esto ya parece adrede, pero de los dos lados. Contra la Celeste había mejorado su actuación, mostrándose más activo pero su penal errado termina condenándolo. El Apache debe volver a ser el que fue, ese incisivo delantero que brilló en Boca, en Brasil y en Europa. Su juego es ese, y no ese chamuyo del jugador del pueblo que solo va al choque.
Gabriel Milito (4): Lejos el peor de todos los futbolistas que jugaron los cuatro partidos. Estuvo fuera de ritmo durante todos los cotejos. Contra Colombia y Uruguay mostró su peor faceta. Lento, impreciso con los pases y propenso a las faltas.
Ever Banega (4): Antes de la Copa era el socio de Messi. Lo fue hasta el segundo tiempo ante Bolivia. Después cometió el autogol y desapareció tanto en lo que quedó en el duelo ante los de Altiplano como ante Colombia. Le faltó personalidad para sobreponerse a ese error garrafal.
Esteban Cambiasso (4): Otro que cumplió su ciclo en la Selección. Impreciso y, curiosamente, demasiado quieto. Si bien apenas en agosto cumple 31 años, su desempeño en la Selección, en los momentos calientes no fue el esperado. Habrá que buscar sangre joven en ese puesto y solo si no se encuentra recambio, volver a utilizarlo.
Marcos Rojo (4): Su desempeño en la Copa, más allá de su nulo aporte en la Copa, es un fiel reflejo de lo que es Batista y su continua confusión. Lo hizo jugar en amistosos como si fuera el 3 del futuro, basto un flojísimo desempeño en el debut para devolverlo al ostracismo.
Ezequiel Lavezzi (3,5): Muy pobre ante Bolivia y Colombia. Contra Costa Rica jugó poco y lo único que hizo fue un foul innecesario para sumar su segunda amonestación y perderse el clásico rioplatense.
No jugaron ni un minuto: Juan Pablo Carrizo, Mariano Andujar, Nicolás Pareja, Ezequiel Garay y Diego Milito. De estos, todos, salvo Milito por su continua pobre actuación con el Seleccionado y sus ya 32 años, merecen otra oportunidad.