martes, 18 de mayo de 2010

El más Bicho

Argentinos se coronó campeón del fútbol argentino después de 25 años de la mano de Claudio Borghi, un hijo pródigo del club, que volvió a La Paternal y le dio un vuelo futbolístico a un equipo que se adjudicó el Clausura merecidamente.

La Paternal es una fiesta. El barrio emblemático de Buenos Aires volvió a ser epicentro del fútbol argentino. El club que vio a nacer a varios de los mejores jugadores de los últimos treinta años: Maradona, Borghi, Redondo, Riquelme, volvió a los primeros planos del fútbol argentino. El mismo equipo que hace 25 años puso en jaque a la Juventus de Platini y Laudrup hoy volvió a festejar en el fútbol argentino. Y bien merecido que lo tiene.
Justamente un hombre de la casa, salido de las entrañas mismas de la institución, fue el máximo responsable. Claudio Borghi, quien había estado en las otras cuatro conquistas en el profesionalismo –dos torneos de AFA, la Libertadores y la Interamericana-, regresó para volver a poner al club en los primeros planos.
No era fácil la empresa. Un año antes, con Claudio Vivas como entrenador, el Bicho finalizó último. Llegó Borghi y encauzó el equipo. En el Apertura, el elenco estuvo en el lote de arriba pero a principios de años se desprendió de su máxima figura: Gabriel Hauche.
Pero el Bichi no bajó los brazos. Y convenció a José Luis Calderon para que se retire de otra forma. Esa palabra convencimiento no es casualidad. El entrenador sabe lo que quiere y tal vez lo más importante sabe como convencer a los jugadores de que pueden. Dos futbolistas olvidados por el medio, encontraron su lugar en el mundo en La Paternal: Ismael Sosa, sobretodo, y Gustavo Oberman. El ex delantero de Independiente fue una de las armas claves y actuó en un nivel superlativo.
La base solida la armaban el capitán Matías Caruzzo, un verdadero caudillo que parece de casi treinta años pero que apenas llega a 25; Néstor Ortigoza y Juan Ignacio Mercier. El primero tiene nivel de Selección y no es menos que algunos de los citados por Maradona. Los dos mediocampistas jugaron de manera brillante. Ortigoza se nacionalizó paraguayo para jugar un Mundial y el Pelado todavía tiene chances para ponerse la albiceleste en Sudáfrica. Estos fueron los mejores jugadores de un equipo que contó con actuaciones claves como las del arquerito Ojeda (atajó un penal ante Racing), Coria (goles claves), Pavlovich (fundamental en la levantada ante el Rojo).
Cuando se marchó Hauche a Racing pocos creían que un equipo que no tuvo grandes contrataciones podía pelear de tal forma. El debut no fue tan auspicioso porque apenás empató con el peor Boca de la historia y en la fecha siguiente arrancó perdiendo ante el muletto de Lanus por dos goles de diferencia –pero ese mismo día, el equipo se despertó y goleó 6 a 3-. No fue el único golpe ese pero el partido bisagra fue ante Estudiantes como visitante. Ese día Caldera marcó su primer gol en Argentinos que significó la victoria ante el equipo del que se había ido mal unos meses antes. A partir de ahí, el Bicho encadenó triunfos hasta llegar al triunfo merecido ante Huracan que permitió la vuelta olímpica en la última fecha. Así Argentinos fue Campeón. Un Campeón más que merecido.

martes, 11 de mayo de 2010

El Dia de los Inocentes

Parece un chiste pero es real. Maradona prescindió de Zanetti, Gago y Cambiasso para el Mundial de Sudáfrica y convocó a treinta jugadores de los cuales deberá descartar a siete. Las sorpresas de los citados son Garce, Insaurralde y Sebastián Blanco.

Se sabe que Diego Maradona sabe usar los medios a su antojo. Y en este día martes en que los ojos del mundo iban a estar posados sobre él a la espera de la lista para el Mundial de Sudáfrica, el DT jugó hasta último momento para dar el nombre de sus treinta hombres.
Diego parece ese chico que hace todo lo que le dicen que no haga. Le criticaban para que hacía los partidos con la Selección local. La respuesta del Diez llegó con las convocatorias de: Otamendi, Pozo, Mercier, Garce, Insaurralde, Seba Blanco. Los dos primeros tienen los dos pies en Sudáfrica, aunque en los partidos importantes fracasaron rotundamente como el zaguero de Velez ante Brasil y el arquero ante Catalunya. El resto de este grupo como diría Passarella son jugadores falopa. O sea están de relleno. La razón es simple. Maradona no se anima a decirle a jugadores como Cambiasso, Gago y Zanetti que no van a estar entre los 23. Tres de los máximos ausentes, junto con el lesionado Gabriel Milito, o los olvidados Luis Gonzalez o Lisandro López. Tampoco quiere jugadores que le pongan cara de culo si tienen que ir al banco. Por eso rellenó la lista con futbolistas que sólo por el hecho de compartir un par de prácticas en Ezeiza estarán felices y chochos. Es cierto que además a Blanco o a Insaurralde, jugadores jóvenes con mucho futuro, les va a servir para sus carreras estar en una Preselección mucho más que a un Gaby Milito o Lucho González, quienes ya estuvieron en Alemania 2006.
Los que está confirmado es el esquema que sería un 4-4-2 y el equipo está cantado: Romero; Otamendi, Demichelis, Samuel, Heinze; Jonás, Mascherano, Verón, Di María; Messi e Higuaín. También tiene el pasaje asegurado: Andujar, Pozo, Burdisso, Clemente Rodríguez, Tevez, Agüero, Diego Milito, Palermo. El resto: Coloccini parece ser el séptimo defensor. Y faltan la confirmación de cuatro volantes más y que serían Bolatti, José Sosa, Pastore y el cuarto puesto depende de lo que necesite el entrenador pero lo disputarían Mercier, Dátolo, Maxi Rodríguez y Blanquito. Lo que sí está claro que la lista anda desequilibrada. Seis zagueros y un lateral. Una dupla de volantes centrales que dan garantías pero no así sus reemplazantes porque son futbolistas con poco rodaje con la albiceleste: Bolatti y Mercier. Mientras que cracks como Gago y Cambiasso verán el Mundial por televisión. Un delantero sobra porque llevar tres centrodelanteros es un despropósito. La actualidad marcaba la no inclusión de Palermo pero el seleccionador no se animó a prescindir del héroe que clasificó al equipo ante Perú.


Sergio Romero
Mariano Andujar
Diego Pozo
Nicolás Otamendi
Martin Demichelis
Walter Samuel
Gabriel Heinze
Nicolás Burdisso
Fabricio Coloccini
Clemente Rodriguez
Ariel Garce
Juan Manuel Insaurralde
Jonas Gutiérrez
Javier Mascherano
Juan Sebastián Verón
Angel Di María
Mario Bolatti
José Sosa
Javier Pastore
Jesús Dátolo
Maximiliano Rodríguez
Juan Mercier
Sebastián Blanco
Lionel Messi
Gonzalo Higuain
Carlos Tevez
Martín Palermo
Diego Milito
Sergio Agüero
Ezequiel Lavezzi

Lo que importa es la actitud

Banfield e Independiente se quedaron con las manos vacías en duelos claves debido a su amarretismo. El club dejó mansamente que le taladren el sueño de la Copa, mientras que el elenco del Tolo Gallego permitió una remontada increíble del Bicho. Tenía todo para pisarle la cabeza a su rival, pero dejaron levantarlos libremente.

Siempre se dijo que el 2 a 0 es el peor resultado. Algo completamente falso, porque lo mejor es estar siempre en ventaja. Salvo que tengas un equipo completamente amarrete y cauteloso como sucedió con el caso Banfield en la Libertadores o el de Independiente en La Paternal. Claro que la pesadilla es vencer por 3 a 1 y no por 2 a 0.
En época del resurgimiento de las antinomias como el del Tiki Tiki contra el catenaccio. Ciertos errores estratégicos le dan de comer a los adoradores del fútbol lírico. Porque el Taladro tenía todo servido en bandeja para acceder a cuartos de final pero en vez de ir por un gol de visitante se conformó con esperar a los brasileños. Y eso jugando en Brasil es como esperar sentado en el rincón un golpe de Monzón. Porque de tanto ir, alguno gol Internacional iba a encontrar.
En el estadio Diego Maradona, se vio una situación similar. El Rojo tenía de rodillas a Argentinos. Estaba más cerca del quinto gol que del cuarto. Pero las variantes que introdujo el Tolo Gallego como la entrada de Valles por el goleador Nuñez sacaron el pie del acelerador. Tal vez confiando que de superar el cerrojo defensivo, el Bicho debía superar al mejor arquero del torneo, Adrián Gabbarini. Pero el cuadro local se despertó a tiempo y logró una meritoria levantada.
El mayor de los problemas es que justamente en el cotejo jugado en la cancha que lleva su nombre, el seleccionador argentino estuvo en la platea y se fue con el partido 1-3. Esperemos que alguien le comente no sólo el resultado, sino como se dio. Porque no siempre el catenaccio funciona como con Mouriño. Así que confiemos que el DT no lo use como sistema, si tal vez como una herramienta circunstancial en situaciones especiales. Y que se anime a atacar.

jueves, 6 de mayo de 2010

Poco para destacar

La goleada ante Haití por 4 a 0 solo sirve para recaudar fondos o para que varios jugadores con futuro como Bertoglio, Blanco o Gabbarini tengan su primera chance en la Selección ya que no es parámetro de nada.

Pocos se acordaran del partido que jugó este miércoles la Selección ante Haite. Ni todos los goles que se hicieron ni nada. Solo lo rememoran con el paso del tiempo los hinchas que colmaron el estadio de Alianza de Cutral-Co o algunos futbolistas que hicieron sus primeras almas o Ariel Ortega, quien seguramente habrá quebrado cinturas por última vez con la camiseta albiceleste.
De los once jugadores que iniciaron el cotejo solo tres tienen chances de viajar a Sudáfrica. Diego Pozo, que pelea el puesto de tercer arquero y está casi con el pasaje en el bolsillo; Juan Mercier, porque Maradona cree que es el único reemplazante para Mascherano dejando de lado a Gago y a Cambiasso; y Martín Palermo.
El goleador de Boca anotó con un frentazo a la carrera su quinto gol en este ciclo que lo pone como el goleador de la era Maradona. Más allá de eso, enfrentar a un equipo como Haití no es parámetro para nada y para nadie. Mientras en Italia, Diego Milito no para de mojar ante rivales de jerarquía y pone en la encrucijada al entrenador. La historia y el liderazgo que representa el artillero Xeneize o la actualidad demoledora del futbolista de Inter. Tiene dos semanas para elegir por uno u otro porque de llevar otro delantero provocaría una superpoblación en un puesto y desequilibraría el resto de la lista ya que faltarían reemplazos en otros sectores del campo.
Otro punto para destacar fueron las actuaciones de Facundo Bertoglio, sobre todo, y Sebastián Blanco que marcaron los otros tres goles. El primero abrió y cerró la cuenta, y fue el futbolista más sobresaliente. El de Lanus pasó desapercibido en el primer tiempo pero en el complemento se despachó con un gol. Los dos tienen un futuro promisorio en sus carreras y por que no en la Selección.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Los colores del campeón

Rojiblancos son los equipos que todavía pelean el título: Estudiantes y Argentinos Juniors. Y es justicia porque fueron los mejores conjuntos a lo largo de todo el torneo.

Durante gran parte del torneo, el rojo era el color que prevalecía sobre el resto. Porque Independiente saltaba obstáculos con sufrimiento pero los evitaba en fin. Pero con el correr de las fechas, el equipo de Américo Gallego empezó a mostrar más sus defectos que sus virtudes. Y Estudiantes, metido en la Copa, se empezó a dar cuenta que le daba el cuero para pelear los dos frentes. Y Argentinos y Godoy Cruz hilvanaron un triunfo tras otro para tirarse a la pileta pero esta estaba llena. Llena con buen fútbol. Un atributo que al Rojo le faltaba.
La principal virtud que tenía el conjunto del Tolo era su gran arquero Adrián Gabbarini que con apenas 23 años volaba de palo a palo para sostener la campaña de su conjunto. Bastó que el pobre golero tenga actuaciones más humanas y no tan perfectas para que la Marea Roja baje y el sueño de campeón se hunda en el fondo del mar.
Cuando el elenco de Avellaneda tambaleaba pero no se caía. Es decir, ganaba pero no gustaba. Tres equipos se empezaron a dar cuenta que era alcanzable. Estudiantes que se había propuesto el bicampeonato de América se dio cuenta que estaba a tiro del torneo local y se animó a jugar a dos puntas. Montado a la escoba de la Bruja Verón y con la dirección técnica de Alejandro Sabella, el Pincha va por más gloria y hacer más historia. De ganar el título y de seguir en la Copa, sería el primer equipo argentino en campeonar en el torneo local y mantenerse vivo en el certamen continental más importante al mismo tiempo.
A un punto de los de La Plata, esta el Bicho de La Paternal. Un equipo que demuestra que el buen fútbol y el carácter no tienen porque ir por veredas opuestas. Todos corren pero también muchos juegan y muy bien, como Néstor Ortigoza o Facundo Coria. Y dos resucitados como Ismael Sosa y Gustavo Oberman que con el Bichi Borghi han redireccionado sus respectivas carreras. Y si de revividos se trata que se puede decir del eterno José Luis Calderon que se retira sólo porque el quiere. El deja el fútbol a los 40 años y no el fútbol lo deja a él.
A Godoy Cruz le faltó algo de carácter para terminar peleando el título. Pero su campaña es irreprochable. Desde aquel debut resonante en el Nuevo Gasometro el combinado del Turco Asad demostró que iba a ser un hueso duro de roer. Y lo fue hasta la agonía del campeonato. Y si no se desarma, la próxima temporada puede dar el gran salto.
Solo quedan dos bailes, la novia solo tiene dos pretendientes. Se verá pronto con cual se queda. Pero ya se sabe que el atuendo del ganador será Rojo y Blanco. Y los dos lo tienen más que merecido.

miércoles, 14 de abril de 2010

Con la Cappa de superhéroe

El ex de DT de Huracán llega volando para rescatar a un River que se hunde cada vez más en el abismo. Pero más que nada parece una decisión de reencontrarse con su viejo estilo: del paladar negro, abandonado en los últimos años.

Tras varios años y campañas en la sombra, a River se le abrió una nueva esperanza. No es un simple cambio de figuritas en la función de entrenador. Si no que la llegada de Angel Cappa implica una reconciliación con la vieja escuela del club de Núñez.
Más allá de aquél título del equipo de Diego Simeone, en 2008, el Millonario traicionó su filosofía en post de un resultado. Del paladar negro se pasó a una obsesión por los puntos. Desde 2005, -también podemos poner como fecha de inicio de la debacle algunos años antes-, la elección de jugadores y técnicos poco tenía que ver con la historia. River había perdido su identidad. O había vendido su alma al diablo.
Los triunfos en el verano ante el turbulento Boca no sirvieron de nada. Sólo para agrandar a chicos que, tal vez, necesitaban un golpe de horno más. Pero las urgencias les hizo quemar etapas. Mucho tiene que ver el entrenador Leonardo Astrada con algunos dichos pocos racionales como “me gustaría dejarlos últimos” en referencia a su eterno rival, hicieron agrandar al Némesis. Y su equipo quedó antepenúltimo y él fuera de la institución. Más allá de eso, la mala campaña era previsible. Sin Buonanote y con Ortega jugando poco y nada, el campeonato no era malo hasta el clásico contra el Xeneize que inició el countdown a la extinción del ciclo.
Ahora Daniel Passarella tomó su primera decisión como presidente y con nervios de acero definió rápido como cuando se paraba ante un tiro libre o un penal. Sólo un par de horas le bastaron para elegir un DT. Mientras que en la otra vereda, Amor Ameal hacen días que no encuentran alguien que se siente en la silla eléctrica de la Ribera, y lo peor que ni saben por donde empezar a buscar. En 1975, otro Angel, Labruna, tomaba las riendas de un River que hacía 18 años que no lograba un título en la anterior etapa más funesta del club. Una situación similar pero ahora el agua parece llegar al cuello ya que un fantasma completamente ajeno a la historia del club empieza a flotar por los pasillos del Monumental: los promedios del descenso. El Millonario arrancaría último en los promedios para la temporada que viene a ocho puntos de los equipos que tiene más cerca: Central y Racing.
El ex DT de Huracán intenta que sus jugadores asimilen en un abrir y cerrar de ojos su mensaje claro del buen trato de pelota. Una puesta nada fácil. Porque tal vez no le abunden esos tipos de jugadores en este plantel. Pero tal vez de la nada saque a un nuevo Pastore, un nuevo Defederico y encuentre un flamante Bolatti como refuerzo. Habrá que ver si con las urgencias puede sacarle el juego a los jugadores como se los sacó rápidamente en su etapa en el Globo.
La decisión más arriesgada tal vez sea la de arrancar ya ante un fixture por demás complicado como ante Godoy Cruz, Estudiantes y Velez, tres de los mejores equipos de la actualidad, preparados en fila india para darle un nuevo cachetazo. Pero dicen que el arriesga no gana. Passarella ya arriesgó. Habrá que ver si en esta sale ganador.

miércoles, 7 de abril de 2010

Pulga ¿Qué es lo que quieren de vos?

Messi con sus actuaciones barcelonistas hace ilusionar con el sueño del título mundial. Algunos lo idolatran, otro lo defenestran. Solo hay que dejarlo ser el mismo, sin endiosarlo y sin crucificarlo si los resultados no se dan.

Apenas 22 abriles tiene en su haber. Ese genio que deslumbra al mundo es argentino. Pero por ahora no es profeta en su tierra. En dos meses todo el país se va encolumnar detrás de él para conseguir el Mundial después de 24 años. El es Lionel Messi, figura descomunal del mejor equipo del planeta: Barcelona. Pero siempre están los depredadores. El medio es hostil. Los mismos que crucificaron a Ortega, a Veron y a Riquelme en las últimas tres copas, ya se relamían con los clavos en mano para hacer lo mismo con él si Argentina no se clasificaba.
Pero la Selección entró por la ventana y él tal vez haya tenido mucho que ver. Era uno de los responsables. Porque bajó mucho su rendimiento. Pero no fue el único. Mascherano, Tevez, por citar unos nombres también decrecieron en su nivel. Pero nadie los defenestró. ¿Será porque estos hablan con el periodismo? Y Messi con su timidez a cuestas recién habla cuando llega a España.
Su nivel asombra al mundo. Y también asombra su baja perfomance con la celeste y blanca. Eso es cierto, es innegable. Si comparamos, el propio Maradona tuvo que esperar a los 26 años para ser lo que fue. En España ´82, con la misma base de Argentina 78 como compañeros, el Diez hizo patito. Un par de goles, muchas faltas en contra y una expulsión fue lo que dejó la actuación del Diego. Luego tuvo una mediocre participación en Eliminatorias y nada para destacar en Copas Américas.
Messi hasta ahora le dio un título juvenil –igual que Maradona- y un Juego Olímpico, con participaciones determinantes. Además se puede decir algo, a favor del rosarino. Su compañero de ataque fue Gustavo Oberman. El de Diego, fue Ramón Díaz. Se podría decir que Messi lo ganó solo ese torneo y tenía la albiceleste pegada al pecho.
Pero lo que se recrimina es en la Mayor. Comparemos los acompañantes en la Selección. Cuando el Coco Basile lo juntó con Riquelme, Veron, Cambiasso, se vio al mejor Messi con la casaca nacional. Un mediocampo parecido al de Barsa con Iniesta, Xavi o Busquets. Pero Coco duró poco en la Selección.
Y el nuevo entrenador decidió darle más cabida a jugadores sacrificados. Messi en Catalunya tiene a Alvez que le pica por la espalda, los dos cerebritos –Iniesta y Xavi- que le devuelven la pelota redonda. Si Lionel tiene que tocar en la Selección, no tiene laterales que le pique por atrás, Mascherano le puede devolver alguna pelota redonda pero no todas como los mediocampistas barcelonistas, Jonas agarra la pelota y por su naturaleza agacha la cabeza y no puede tocar con él y adelante sólo hay un delantero que le genera espacio y no dos como en el bosquejo de Joseph Guardiola.
Y el otro interrogante que surge. Es sí Maradona quiere que Messi sea su díscipulo. Porque lo ayuda demasiado poco. El seleccionador prefiere jugadores toscos para el resto del armado del equipo y Messi está mas solo que perro rabioso. Asi la cosa depende del genio del 10 de Barcelona. No es poca cosa. Pero demasiada responsabilidad para un pibe de apenas 22 años.
Para colmo están los que le reprochan que no siente la camiseta. La remera de una selección de un país que le dio la espalda cuando más lo necesitaba. Fue España el que lo acogió, lo cobijó, lo fortaleció y le dio alas para ser lo que es ahora. Encima lo protegen. Lo que corresponde. Lo que merece. Sin embargo, Lío eligió jugar para Argentina, cuando podría haberse nacionalizado.
Los grandes a veces son incomprendidos hasta que llega el momento de la adoración completa. La Pulga está en ese camino. Sólo hay que dejarlo ser el mismo. Si el se cree que puede ser el sucesor de Maradona, va a ser mejor que el Diego. De él depende. Pero de nuestra parte, solo queda un camino protegerlo. Ya tendrá tiempo para demostrar.